jueves, 21 de enero de 2010

Lucas


Twisted Ink Productions Presents:

Lucas
By Chebing












Lucas

La siguiente historia está basada en hechos reales. Le pasó al amigo de un amigo, quien sólo pudo contarla una vez en toda su vida, luego desapareció y nadie jamás volvió a verlo. Algunos dicen que se suicidó, otro dicen que los demonios se llevaron su alma y su cuerpo vaga por las calles durante la noche, lamentando su destino. A continuación transcribo sus palabras de la manera más textual posible, siempre dentro de los límites de mi memoria, de aquello que escuché una tormentosa noche de Enero, la última vez que se supo de esta persona:

“Jamás hablé sobre mi prima, toda mi vida intenté pretender que no era más que una horrible pesadilla, que jamás había nacido, que era producto de una mala película de terror, sin embargo, ya no puedo cerrar más los ojos, ni nublar mi visión, es hora de hacer frente a este… monstruo (su voz se cortó al decirlo, sonaba con un nudo en la garganta. Recuerdo haber tragado saliva al mismo tiempo que comprendía la gravedad de la situación), y el primer paso para hacerlo, es reconocerlo como tal.

Todo empezó hace siete años cuando mi tío Jorge me contó que finalmente la tía Isabel había podido quedar embarazada, yo sabía que hacía bastante que lo venían intentando, pero sin suerte. A ustedes que lo conocen, saben lo que significa el tío Jorge para mi, pero para aquellos que no, confíen en mi, era un gran hombre (en su momento me pregunté qué había hecho para merecer semejante título, más tarde, debatiendo la historia con mi amigo, me contó que este chico había perdido a su padre cuando tenía tres años, y que desde entonces, Jorge fue el encargado de ayudar económicamente a su madre, ir a buscarlo al colegio, llevarlo a cenar a su casa, comprarle ropa, darle consejos, jugar con él, escucharlo, en otras palabras, se encargó de criarlo).

Recuerdo haberme alegrado muchísimo con la noticia, en especial por lo mucho que se lo merecía mi tío y porque yo sabía todas las ganan que tenían de tener un hijo propio. Anteriormente su mujer había quedado embarazada y hasta dio a luz, pero el bebe, Lucas, falleció a los pocos días por una insuficiencia cardiaca, producto de una malformación que no descubrieron a tiempo. Eso los había devastado, y durante mucho tiempo dejaron de intentar quedar embarazados, el golpe fue demasiado duro.

Por eso, lo primero que pensé cuando me dijeron la noticia fue que por favor el niño naciera sano y sin complicaciones. Se ve que ellos también pensaron lo mismo, puesto que tomaron todas las precauciones necesarias para que eso suceda. Visitas semanales, estudios interminables, reposo, alimentación, vitaminas, todo. Durante esos meses prácticamente no vi a ninguno de los dos. Hasta que un día, estaba en casa mirando la tele cuando sonó el teléfono, era Jorge. Me dijo que al día siguiente iba a venir con Isabel para cenar en casa, que tenía algo que decirnos.

Terminada la cena, nos contó a mi mamá y a mi que uno de los estudios genéticos realizados al futuro bebe arrojaron como resultado que había una malformación muy importante pero que era imposible determinar las consecuencias con exactitud. Por el problema con Lucas no descartaban fallas en sus órganos, pero estaban muy preocupados por el desarrollo de su cerebro, ya que, al parecer, lo más seguro es que tuviera alguna deficiencia mental.

Recuerdo haber mirado a mi mamá, le caían las lágrimas, a veces uno no puede entender como cosas tan malas le pasan a gente tan buena. Pero supongo que así es la vida. Los doctores le habían dicho que al estar tan avanzado el embarazo, una interrupción en ese momento podría costarle la vida a Isabel, y que lo mejor sería seguir adelante y que sea lo que Dios quiera. Extrañamente Jorge se quedó repitiendo esas palabras “Que sea lo que Dios quiera” con una mirada perdida que se posaba en algún lugar entre los vasos y el balde de helado. La cena terminó sin muchas más palabras y Jorge volvió a los cuidados de su familia, distanciándose nuevamente.

Un tiempo más adelante, nació la bebe, físicamente parecía normal, una bebita más. Sus órganos se habían formado perfectamente y no tenía riesgo inmediato. Sobre el cerebro, no se sabía, era demasiado pronto. Estaban seguros que algún problema iba a tener, sólo era cuestión de esperar. Fue así que pasó el tiempo, íbamos a visitarlos seguido, la bebe era muy linda y callada, casi no lloraba, y mis tíos estaban muy contentos, era su sueño hecho realidad.

Meses más tarde, mi mamá me contó que Jorge andaba preocupado, porque la bebe que estaba llegando al año todavía no había dicho ninguna palabra y prácticamente no emitía sonido. Además, habían tenido que dejar de amamantarla porque se ponía muy violenta y lastimaba a mi tía. Sumado a los controles mensuales para determinar el estado de la bebe, Jorge dedicaba todo su tiempo a ella, ya no era el mismo que antes. Tenía unas ojeras impresionantes, y su espalda estaba corvada, como si estuviera cargando un peso invisible, demasiado para él.

Fue así que pasaron los años, lentos y cargados de problemas. A partir de los dos años pusieron a la nena en un hospital psiquiátrico, porque sus episodios violentos eran demasiado para ellos, y además, para realizarle diferentes estudios, puesto que todavía no podía había pronunciado palabra.

Eran contadas las ocasiones que la sacaban del hospital, su cumpleaños, las fiestas y alguna que otra ocasión más, pero fuera de eso, ellos iban a visitarla. Estaba encerrada en una habitación toda blanca, con paredes recubiertas para que no pueda lastimarse. Dentro de la misma no había nada que estuviera a su alcance, estaba todo muy bien cuidado. Los doctores a cargo del hospital la atendían en persona y estaban todos muy extrañados. Tres veces por semana venía el neurólogo especialista para hacer más pruebas. Vivía entre agujas, enfermeras y estudios. Fue en esa época cuando yo empecé a convencerme a mi mismo de que aquella prima no existía y a olvidar todo lo que mi tío había hecho por mí. Estaba simplemente saturado, no quería volver a escuchar de ella.

Fue así que me olvidé de ella, por un momento era un lejano recuerdo, nada más, estaba a salvo, tranquilo, nada podía afectarme, hasta que un día, mi mamá me llamó a la cocina, quería hablar conmigo. Recuerdo que era Navidad, yo había salido el día anterior así que estaba muy dormido, no entendía mucho lo que me decía mi mamá. Recuerdo que lloraba, lloraba mucho, yo estaba muy preocupado, pero no podía entender que decía, luego de un rato, se tranquilizó y me pudo contar.

Al parecer, ellos habían autorizado un análisis muy novedoso que prometía identificar todos los problemas genéticos, para lo cual, mandaron una muestra del pelo de la nena a Inglaterra, a unos nuevos laboratorios, que supuestamente eran los más avanzados del mundo. Todo esto coordinado con el jefe del hospital donde la tenían internada. Sin embargo, era costumbre de ellos llevarla a su casa durante esa época, así que estaban los tres cenando tranquilamente para luego tirarse en el sillón a ver una película.

Durante la película, Jorge se levantó a atender el teléfono, mientras su mujer y la nena quedaron en el sillón. Era el doctor con los resultados del análisis, al parecer, habían hecho un doble análisis de la muestra, y el resultado había sido concluyente, la muestra pertenecía a un hombre, ya muerto. Sin poder explicar cómo se había producido eso, Jorge se quedó con el teléfono en la mano, sin poder decir nada, al mismo tiempo que la nena pronunció sus primeras palabras en toda su vida; “Soy Lucas”, una frase que quedará en la memoria de Jorge por el resto de su vida. Luego, sin mediar palabra, se abalanzó sobre su madre y la estranguló, mientras Jorge, en estado de shock, quedó inmóvil.

Para cuando pudo recuperar la conciencia, ella ya se había ido, su mujer yacía sin vida en el suelo y él no supo qué hacer. La llamó a mi mamá y le contó todo, también a la policia que se llevaron el cuerpo y lo tuvieron varias horas haciéndole preguntas. A los pocos días fue el funeral y todavía no se tenían noticias de la nena. La policia la buscaba por todos lados, y nadie podía encontrarla.

Semanas más tarde, Jorge intentaba dormir en su casa, que le traían más pesadillas que otra cosa, todavía no sé por qué no aceptó quedarse en mi casa aunque sea unos días, hasta que haya pasado un poco todo el malestar y la tristeza, cuando de repente, escuchó un fuerte golpe en la puerta. Bajo y no encontró nada, no había nadie. Nos llamó y nos contó que eso lo había dejado muy asustado, y que al día siguiente se iría de vacaciones por un tiempo, quedamos en despedirlo en la mañana camino al aeropuerto.

Nos despertamos temprano, fuimos a su casa, golpeamos la puerta, no abría, no respondía, lo llamamos al celular, no atendía, no sabíamos dónde estaba. Decidimos entrar para esperarlo. Yo me senté en el sillón, mi mamá se fue a su cuarto a prepararle la ropa. Estaba cambiando los canales cuando de pronto escuché un grito que me dejó helado. Solté en control remoto y me fui corriendo a la habitación de mi tío, mi mamá estaba tirada en la puerta mirando hacia dentro. Fui con ella, le pregunté si estaba bien, me gritó que no mire, pero no pude evitarlo, dentro del cuarto, colgando del techo, mi tío había atado una soga y se había ahorcado. Era verdaderamente horrible, devastador. Mi mamá fue a llamar a la policía, yo me quedé con el cuerpo, mirándolo, todavía no caía. Noté que tenía un puño cerrado, lo examiné, estaba sujetando fuertemente un mechón de pelo de la nena, un mechón de pelo muerto.

Eso fue la semana pasada, y desde ese momento que siento que me siguen, que me observan, no puedo dormir, me levanto en el medio de la noche, perdí mi vida, no sé qué hacer.”

Luego rompió en llanto y varios fueron a abrazarlos. Más tarde se lo llevaron. Esa fue la última vez que cualquier de nosotros lo volvió a ver. Y nunca jamás volvimos a tener noticias de la nena, algunos dicen que es mentira, otros que es verdad y algunos, como yo, simplemente nos limitamos a contar la historia.

3 comentarios:

comandante dijo...

Muy bueno, muy bien escrito, podría hacer alguna crítica pero ¿para qué? si al fin y al cabo lo que importa es eso, que está muy bien.
Felicitaciones

comandante dijo...

Clap Clap
Muy bien escrito, podría hacer algunas acotaciones, pero ¿para qué? Si al final, lo que verdaderamente importa, que -como dije-, muy bien escrito.
Felcitaciones

Kevin Mainero dijo...

Comandante!! Que gusto volver a escuchar de usted despues de tanto tiempo. Tengo varias cosas para decirle, a saber:

1) Ya volvio a Bs As? Que tal la paso en las vacaciones? Cuente cuente
2) Ahora este lunes lo dejamos solo en la oficina, puesto que Marta, Mauro y yo estamos los 3 de vacaciones. Un bajon o una excelente noticia, depende como se lo mire
3) Me encantaria saber cuales son las criticas, porque sino quedo muy estancado y con muchos errores. Asi que por favor le pido que me las haga saber.

Y bueno, nos vemos a la vuelta! Q disfrute los dias que le quedan.

Un abrazo!